No las he terminado todavía, estoy atascada. Tengo que retocar el manto de la Virgen no me gusta el color, lo voy a poner más claro. La mano de Santa Isabel se la he cogido a un caminante y al caminante le he puesto la de ella, por eso tuve que ponerle mangas anchas para tapar la unión. Esa mano permite dar la sensación de saludo entre las dos. Isabel le dice: mira que barriguita tienes, y luego lo de Bendito sea el fruto...